Logo

Portada
Perspectivas macroeconómicas
Actividad
Demanda
Precios y salarios
Empleo y paro
Sector exterior
Sector público
Economía internacional
Tipos de interés y tipos de cambio

Noticias

Previsiones

Informes macroeconómicos

Acerca de Eriste

Suscripción a Eriste

Contenido del web site

Informe Mensual

Julio 2000

Economía Internacional

Eurozona

Eurostat ha revisado al alza el crecimiento de la Eurozona durante el primer trimestre del ejercicio hasta un 3,4% interanual desde un 3,2% ofrecido inicialmente. Debido a la actual fortaleza de la actividad industrial y de la demanda interna, la revisión al alza era algo esperado por ERISTE. Este echo confirma la aceleración del crecimiento económico en la zona. La formación bruta de capital fijo y las exportaciones son los dos componentes que más contribuyeron a que el PIB creciera hasta el 3,4%. Además, el consumo privado es componente de demanda que sufrió una mayor revisión (al alza), alcanzando el 2,3% de crecimiento interanual. Seguimos esperando que la previsible recuperación del consumo privado y el mantenimiento del dinamismo de la actividad industrial y del sector exterior favorezcan a que se consolide la fortaleza de las economías europeas a lo largo del presente año y se mantenga también para el 2001. Elevamos la previsión de crecimiento medio del PIB desde el 3,3 hasta el 3,5% para el 2000.

Las ventas al por menor de abril crecieron un 4,1%, por encima de lo esperado. Además, este indicador de consumo privado comienza a dar signos de aceleración. Por su parte, la actividad industrial continúa mostrando vigorosos síntomas de dinamismo. En mayo, el índice de producción industrial (IPI) aún sigue acelerándose y creció un 7,2%, por encima de lo esperado, mientras que la tasa de paro se mantuvo estable en el 9,2%. Además, de las encuestas de clima económico que se efectuaron para junio, han sido las de la industria las más favorecidas. En media, esperamos que la tasa de paro se sitúe en el entorno del 9% y que la producción industrial alcance el rango del 5,4-5,8%.

El déficit por cuenta corriente de abril ha sido de 4,4 bn. de Euros, superior al esperado y siendo el principal causante de este desequilibrio el menor superávit registrado por parte del saldo en la balanza de bienes. Una vez más, a pesar del importante crecimiento de las exportaciones, ha sido el mayor incremento del valor de las importaciones (por los altos precios energéticos, de las materias primas y la debilidad del Euro) lo que ha ocasionado este importante desajuste.

En junio los precios al consumidor han vuelto a repuntar con fuerza en el conjunto de la Eurozona, creciendo muy por encima de lo esperado en todos los países comunitarios. Esta subida ha coincidido, una vez más, con un importante repunte de los precios energéticos. Por su parte, los precios industriales de mayo subieron por encima de lo esperado debido al fuerte encarecimiento de los precios de bienes intermedios. A este respecto, esperamos que los precios de las materias primas industriales ralenticen su actual ritmo de crecimiento de forma notoria a partir del tercer trimestre del año, lo que ayudará a contener el crecimiento de los precios industriales de producción. Para diciembre esperamos que los precios de consumo (en su versión armonizada) crezcan a tasas significativamente inferiores a las actuales, en el entorno del 1,9% para la UE-11. Además, creemos que sigue siendo factible el cumplimiento del objetivo de inflación para el conjunto de la UE-11 (un 2% en media), echo que descartamos para España.


Alemania

A pesar de que la demanda interna está dando muestras de mayor dinamismo, la demanda externa continúa siendo el principal motor de la economía alemana.

El indicador de confianza de los consumidores se ha visto afectado en junio por el repunte inflacionista y por la elevación de los tipos de interés, mostrado así peor comportamiento que el registrado en meses anteriores. Sin embargo, el consumo privado continúa mostrando buen comportamiento: las ventas al por menor en mayo han crecido un 11,0% en términos nominales, por encima de lo esperado. Además, las ventas interiores de bienes de consumo duradero y no duradero, tras haberse mantenido en niveles inferiores a los previstos en marzo y abril, se han recuperado vigorosamente en mayo, creciendo en este mes un 19,0% y un 13,2% respectivamente. De esta forma, esperamos que durante el 2000 el consumo privado alcance un crecimiento del 2,2%, frente al 2,1% alcanzado en 1999.

El índice de clima empresarial (IFO), creció en junio por debajo de lo previsto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este indicador se elaboró antes de que el Bundesrat (Cámara de los länders o Estados Federados) aprobara un importante paquete de medidas fiscales que reducirán la presión fiscal en los próximos años. Entre otras medidas comprende la reducción del tipo impositivo (máximo y mínimo) del IRPF, así como la existencia de un tipo único del 25% para el IS. De esta forma, esperamos que el dato de julio de IFO conlleve una recuperación importante respecto al registrado en mayo. La cartera de pedidos totales de la industria se ha comportado en mayo mejor de lo esperado, a pesar del mal dato que registró en abril. El dato de IPI de mayo ha sido mejor del previsto, creciendo un 8,4%. De esta forma, esperamos que el IPI alemán alcance una tasa interanual media del 6,9% durante el 2000. En este contexto prevemos que la industria alemana continuará su crecimiento durante el 2000, impulsando la inversión en bienes de equipo. La tasa de paro se ha colocado en junio en el 9,1%, en línea con nuestra previsión. Esperamos que se coloque en el 9,5% durante el 2000.

La construcción continúa relativamente estancada sin acabar de dar signos de mayor dinamismo. Así, los pedidos de construcción total y de edificación, indicadores adelantados de la inversión en construcción, se han mantenido en mayo dentro de lo previsto y siguen registrando tasas de variación negativas. Los pedidos de cemento, sin embargo, se han colocado en el mismo mes por encima de lo esperado.

El dato provisional de inflación de julio se situó en el 1,8%, mientras que en junio el dato definitivo se mantuvo en el 1,9% influenciado por la subida del precio del petróleo. Este repunte se ha producido igualmente en los precios al por mayor y los precios de importación de junio, que se han colocado en este mes por encima de lo esperado. Situamos nuestra previsión de inflación media para el 2000 en el 1,5%.

La balanza comercial alemana ha arrojado en mayo un superávit superior al previsto. Tanto las importaciones como las exportaciones han crecido por encima de lo esperado, siendo mayor la fortaleza de las últimas.


Francia

El dato definitivo de crecimiento del PIB para el primer trimestre se ha mantenido en el 3,3%, coincidiendo con la cifra preliminar. La demanda interna ha sido revisada al alza, pero las modificaciones en las exportaciones netas han dejado inalterado el dato agregado. Esperamos cierta aceleración en el ritmo de crecimiento a partir del segundo trimestre, cerrándose el ejercicio con una tasa en el entorno del 3,5%.

El IPI de mayo ha superado nuestras previsiones, creciendo un 4,8% interanual, acelerándose respecto del ritmo del primer trimestre, que mostró una tasa del 4,3%. Destaca la fortaleza en la producción de bienes de inversión, construcción y bienes intermedios, consecuencia del buen momento que atraviesan la demanda de inversión y la actividad industrial. Las encuestas industriales muestran aumentos sostenidos de las carteras de pedidos y optimismo sobre la producción futura. Esperamos un crecimiento del IPI algo más suave en el segundo semestre, siendo factible una tasa del 4,0% en término medio para el año. Por su parte, la tasa de paro en mayo ha vuelto a bajar hasta situarse en el 9,8%, niveles no vistos desde 1991, mientras el número de parados está cayendo casi un 14% en tasa interanual.

Por el lado de la demanda, los datos de abril y mayo de compras de manufacturas y ventas al por menor muestran cierta aceleración en el ritmo de crecimiento del consumo privado respecto al primer trimestre. En la misma línea, el índice de confianza de los consumidores de junio ha vuelto a situarse en su nivel máximo histórico. Estos datos y las buenas perspectivas para la renta disponible nos llevan a prever un crecimiento cercano al 3% interanual para el consumo privado en el 2000.

Esperamos que la inversión empresarial mantenga en el segundo semestre los patrones actuales de crecimiento, pudiendo ofrecer en el conjunto del año un incremento del 7% respecto de 1999. Para ello nos basamos en los últimos datos para la tasa de utilización de la capacidad, en mayo fue la más elevada desde octubre de 1990, la producción de bienes de equipo o las encuestas de intenciones de inversión. Por su parte, los datos recientes de producción y empleo en el sector de la construcción, así como de viviendas iniciadas, han sido muy favorables, pareciendo alejarse los signos de ralentización que surgieron a finales de 1999.

El superávit comercial de mayo ha sido mejor a lo esperado, en contra de lo que venía ocurriendo desde principio de año. Esta desviación se debió principalmente a un repunte de las exportaciones, ya que las importaciones siguieron fuertes en línea con la robusta demanda doméstica. No obstante, es pronto para saber si este dato supone el inicio de un cambio tendencia. El dato de IPC para junio estuvo sensiblemente por encima de lo esperado, 1.6% frente a 1,4%, situándose en el nivel más alto desde febrero de 1997. El principal causante del repunte fueron los productos energéticos. Tras este dato, elevamos nuestra previsión de inflación para el año 2000 hasta el 1,4%-1,5% frente al 1,3% previo.


Reino Unido

El 21 de julio, la ONS hacía público el crecimiento del PIB en el segundo trimestre en el Reino Unido. Según esta primera estimación, donde no se facilita el crecimiento por el lado de la demanda, el PIB habría alcanzado una tasa interanual del 3,1%, por encima del 2,9% que preveíamos.

La demanda interna continúa mostrando una senda de moderado crecimiento. En junio, las ventas al por menor crecieron un 4,5% frente al 3,7% previsto mientras que el indicador de confianza se situó en niveles similares a los registrados en meses anteriores. La existencia de un elevado tipo de interés, junto con cierto repunte de la inflación continúa afectando a la confianza de los consumidores. Con todo, esperamos que el consumo privado crezca un 3,7% en el 2000.

El IPI de mayo ha alcanzado un crecimiento interanual del 2,3%, superior al previsto. Por componentes han sido IPI de Bienes de Consumo Duradero y IPI Bienes de Inversión los que mejor comportamiento han mostrado. Por otra parte, IPI Bienes intermedios, continúa creciendo a tasas interanuales altas por segundo mes consecutivo. La decisión del Banco de Inglaterra de mantener los tipos de interés en el 6,0% está detrás del favorable comportamiento de la industria británica. Aún así debemos mostrarnos cautelosos a la hora de evaluar una recuperación de la industria, ya que una nueva subida de tipos apreciaría la libra, en detrimento de la recuperación de la industria británica. Dada la evolución de la industria británica, esperamos que la inversión en bienes de equipo (principal demandante de la industria británica) ralentice su crecimiento, creciendo un 3,7% en el 2000. La construcción de nuevas viviendas ha permanecido ligeramente por debajo de lo esperado en mayo. Aún así, prevemos que la inversión en construcción mantendrá el ritmo de crecimiento, creciendo en el 2000 a una tasa media del 4,9%.

Por su parte, el IPC de junio se ha colocado en el 3,3%, por encima al 3,0% previsto. Esperamos que la inflación media en el 2000 se sitúe en el 2,7%. La inflación subyacente ha repuntado al 2,2% en el mismo mes, acercándose al 2,5% considerado por el Banco de Inglaterra para intervenir. La subida del precio del petróleo comienza a afectar indirectamente a la inflación subyacente a través del aumento de los costes empresariales y ha estado detrás del repute inflacionista del IPC general. El IPRI también se ha visto afectado por el aumento del precio del petróleo creciendo en junio un 2,9% ligeramente por encima de lo previsto.

Esperamos que el mayor dinamismo de las exportaciones continúe durante la primera mitad del año y se aminore en la segunda y que las importaciones ralenticen levemente su crecimiento. El dato de junio de tasa de paro se ha situado en el 3,8%, en línea con la favorable evolución del empleo prevista. Prevemos que la tasa de paro media se coloque en el 3,9% en el 2000.


Estados Unidos

En el segundo trimestre del año 2000 el crecimiento de la economía americana se ha moderado ligeramente. Nuestra previsión de PIB para este periodo es de un crecimiento del 2,1% en tasa trimestral anualizada, frente a un crecimiento del 5,4% en el primer trimestre. Esta previsión es compatible con un crecimiento interanual del 5,1%, lo que refleja que, a pesar de que se ha aminorado el ritmo de crecimiento con respecto al primer trimestre, se mantienen todavía tasas de actividad mucho mas elevadas que el año pasado. Para el conjunto del año nuestra previsión de crecimiento de PIB sigue siendo del 4,5% anual. El sector industrial y la inversión en bienes de equipo empresarial han acelerado su ritmo de crecimiento, mientras que la inversión residencial y el gasto consumo se han moderado ligeramente aunque este último componente continúa exhibiendo una gran fortaleza.

En principio creemos que es pronto para afirmar que los niveles de actividad en Estados Unidos están convergiendo hacia un aterrizaje suave, como coinciden en señalar la mayoría de los analistas. Como hemos dicho, la actividad en el sector industrial se ha acelerado, mientras que la suave desaceleración que se ha producido en el gasto en consumo podría reflejar mas una corrección frente a los elevados niveles del primer trimestre que un cambio de tendencia en el gasto en consumo de las familias. A este respecto, algunos datos nos hacen ser cautelosos. El crédito al consumo continúa mostrando elevadas tasas de crecimiento, mientras que la renta disponible continúa creciendo a tasas inferiores a las del gasto en consumo personal, lo que pone de manifiesto que continúa el excesivo endeudamiento de las familias, uno de los principales peligros de entrada en recesión de esta economía.

El sector industrial mantiene un buen pulso. En junio el IPI creció por encima de lo previsto a una tasa interanual del 6,1%. Con este dato se cierra el segundo trimestre con un crecimiento del 6,0%, frente a un aumento del 5,4% en el primer trimestre. Por componentes, cabe destacar el buen tono que mantiene la producción de bienes de equipo, que en el segundo trimestre ha crecido a una tasa del 9,7% frente a un aumento del 8,4% en los tres primeros meses. La fortaleza exhibida por este componente de IPI, refleja que la inversión en bienes de equipo en el segundo trimestre se ha mostrado muy sólida. Por otra parte, pese a que los indicadores coincidentes de actividad en este sector señalan que se mantiene fuerte, los últimos indicadores de clima industrial e índice de indicadores líderes apuntan a que en la segunda mitad del año se producirá una suavización en el crecimiento de la producción industrial. Para el conjunto del año mantenemos nuestra previsión de crecimiento medio del IPI del 5,5%.

En el segundo trimestre la actividad en el sector de la construcción ha mejorado sensiblemente con respecto al primer trimestre, estimulada por la recuperación que se ha producido en el gasto en construcción privada no residencial, como pone de manifiesto el hecho de que el valor total de la construcción ha crecido en el trimestre abril-mayo a una tasa interanual del 3,6%, frente a un aumento del 1,6% en el primer trimestre. Por otra parte, el valor de la construcción residencial, indicador de inversión residencial, se ha desacelerado ligeramente, pasando de una tasa del 3,6% en el primer trimestre a una tasa del 2,6% entre abril y mayo. Los indicadores adelantados de inversión residencial han mostrado una evolución negativa, con sendas caídas del -0,2% y -5,8% en las viviendas iniciadas y los permisos de construcción frente a un retroceso del -1,3% y -1,0% en el primer trimestre, todo lo cual hace previsible que la inversión residencial continuará desacelerándose en la segunda mitad del año. Para el conjunto del año no esperamos un crecimiento de la inversión residencial superior al 2%.

El crecimiento de los indicadores de gasto en consumo en el segundo trimestre se ha moderado notablemente con respecto ritmo exhibido en los primeros tres meses. Las ventas al por menor que crecieron un 3,2% en el primer trimestre, lo han hecho entre abril y junio a una tasa del 0,7%. Por otro lado, el gasto en consumo personal en mayo creció ligeramente por debajo de nuestra previsión, aunque manteniendo todavía una tasa muy elevada, que ha sido del 5,4% interanual. De cumplirse nuestras previsiones para el mes de junio, el gasto en consumo personal real habrá crecido en el segundo trimestre un 0,9%, frente a un crecimiento del 1,9% en los tres primeros meses. No obstante, con respecto a hace un año el balance de los datos publicados refleja que se mantiene la fortaleza de este componente, como pone de manifiesto que las ventas al por menor han crecido en tasa interanual un 8,7%, mientras que el gasto en consumo lo ha hecho a una tasa del 5,5%. Otros indicadores de gasto en consumo, como la confianza de los consumidores y el crédito al consumo, continúan dando muestras de fortaleza. La renta disponible por otra parte, creció en mayo en línea con nuestra previsión a una tasa interanual del 3,5%, lo que pone de manifiesto que continúa el excesivo endeudamiento de las familias, uno de los principales desequilibrios de esta economía. Para los próximos meses nuestras previsiones apuntan a que el gasto en consumo va a continuar desacelerándose aunque a un ritmo más suave de lo que lo ha hecho en el segundo trimestre, por lo que no descartamos que en los próximos meses se produzcan nuevas elevaciones de tipos por parte de la Reserva Federal ante la previsible fortaleza que mantendrá la demanda interna en la segunda parte del año.

En mayo las exportaciones e importaciones de bienes y servicios en Estados Unidos crecieron ambas por debajo de lo previsto, aunque el mayor aumento de estas últimas ha vuelto a situar el déficit comercial en máximos históricos.

En junio, el crecimiento de los distintos indicadores de precios, precios al consumo, precios de producción y precios de importaciones han sido todos ellos peores de los previsto. El IPC creció en junio un 3,7%, frente a un 3,4% previsto por ERISTE. Por otro lado los precios de producción e importaciones han crecido a sendas tasas del 4,3% y 7,1% respectivamente. En los tres casos el repunte que se ha producido en junio está enteramente explicado por el aumento de los precios del petróleo. La inflación subyacente por otra parte, creció ligeramente menor de lo previsto, un 2,4% interanual. Para el conjunto del año mantenemos una previsión de crecimiento medio del IPC general del 3,2%, mientras que la subyacente la hemos revisado una décima


  PIB(1) IPI(1),(3) IPC(1),(3) T. PARO(2)
  Ultimo 1999 2000(E) Ultimo 1999 2000(E) Ultimo 1999 2000(E) Ultimo 1 año antes 2000(E)
ESPAÑA 4.1 (1ºTr) 3.7 3.9 9.2 (May) 2.7 6.5 3.4 (Jun) 2.3 3.1 15.0 (1º Tr) 17.0 14.5
FRANCIA 3.3 (1ºTr) 2.9 3.5 4.7 (May) 2.2 4.0 1.6 (Jun) 0.8 1.4 9.8 (May) 11.4 9.5
ALEMANIA 3.3 (1ºTr) 1.4 3.5 9.0 (May) 1.4 6.9 1.8 (Jul) 0.6 1.6 9.1 (Jun) 10.1 9.5
ITALIA 2.9 (1ºTr) 1.4 3.0 6.4 (May) -0.1 4.5 2.7 (Jun) 1.7 2.5 10.8 (2º Tr) 11.7 10.5
UE - 11 3.4 (1ºTr) 2.2 3.5 7.2 (May) 1.7 5.5 2.4 (Jun) 1.1 2.0 9.2 (May) 10.2 9.0
R. UNIDO 3.1 (2ºTr) 2.0 3.0 2.3 (May) 0.5 1.9 3.3 (Jun) 1.6 2.7 3.8 (Jun) 4.4 3.9
EEUU 5.0 (1ºTr) 4.2 4.5 6.1 (Jun) 3.5 5.5 3.7 (Jun) 2.2 3.2 4.0 (Jun) 4.2 4.2
(1) Tasa Interanual, (2) % Población Activa, (3) Los datos anuales son medias de las interanuales para todo el año                        
                         

© Eriste, 1997